No hay aspecto del ser humano que despierte tanta diversidad de ideas, sentimientos y acciones como el área de la sexualidad. Se acepta la fundamentalidad de este aspecto para el ser humano, su importancia en la vida diaria, pero su discusión abierta y franca esta matizada por el concepto personal de sexualidad y por siglos de educación represiva y moralista. Podría pensarse que dado el fácil acceso a la información y a los medios de comunicación masivos, nuestra población estaría mejor educada en sexualidad, viviría en forma mas feliz su vida de pareja, y se desarrollaría mejor en cuanto a cultura, recreación, educación y mejora de su ambiente, pero no es así. Si bien se ha avanzado en algunos aspectos, Colombia y en especial la Costa Atlántica, enfrentan situaciones verdaderamente preocupantes que en resumidas cuentas tienen que ver con la manera como nos relacionamos unos con otros. La violencia intrafamiliar, las discriminación de clase social, sexo, orientación sexual o raza, los niños y niñas trabajadores del sexo, las infecciones de SIDA, los fracasos matrimoniales, el abandono del hogar y de los hijos, el inicio prematuro de las relaciones coitales, el embarazo en adolescentes, los abusos y violaciones sexuales o la creciente demanda de abortos ilegales son solo alguno de los problemas con los que se convive.
LA SEXUALIDAD EN LOSJÓVENES
LA LIBRE EXPRESIÓN
La libertad de la libre expresión consiste en expresar lo que uno sienta, lo que le gusta, le disgusta. pero sobre todo respetar lo lo que los demás piensan por que es un derecho de todos de expresar ideas de opinar de decir cuando no estamos de acuerdo con las leyes que nos impone el gobierno y nos quedamos callados no decimos nada y por eso es que el gobierno vienen y nos " joden" con sus altos impuestos y los intereses y simplemente por que nos da miedo hablar y decir lo que pensamos y por que no estamos de acuerdo con ciertas leyes y por eso es que aquí en Colombia el gobierno hace lo que quiera con el país y con nosotros mismos por que como si alguien habla de una le quitan sus derechos de hablar, lo amenazan y muchas veces termina muerto.
por eso hay que dejar el miedo a un lado y expresarnos sin pensar en que nos pueda pasar algo. y pues como dice una frase muy conocida " es mejor perder por conocer, que perder sin haber conocido"
Aparentemente, la gente quiere y necesita la cercanía de los demás. Queremos compartir nuestras ideas y sentimientos con otros y tocar y que nos toquen. El solo hecho de estar cerca físicamente es importante, pero muchos de nosotros deseamos continuar con una vida sexual activa y satisfactoria a medida que vamos envejeciendo. Sin embargo, con el tiempo la mayoría de personas descubren que necesitan más tiempo para sentirse sexualmente excitados. Esto es parte del proceso normal del envejecimiento.
¿Cuáles son los Cambios Normales?
El envejecimiento normal trae cambios físicos, tanto en los hombres como en las mujeres. Algunas veces estos cambios afectan nuestra capacidad para funcionar sexualmente y disfrutar del sexo con otra persona. Algunas mujeres disfrutan más del sexo a medida que se hacen mayores. Después de la menopausia o de una histerectomía, ya no sienten el temor de un embarazo no deseado. Se pueden sentir más libres para disfrutar del sexo. Algunas mujeres no piensan que cosas como las canas y las arrugas las hagan menos atractivas para su pareja sexual. Pero si una mujer cree que el verse joven o el tener la capacidad de dar a luz la hace más femenina, puede comenzar a preocuparle qué tan deseable es, sin importar cuál sea su edad. Eso puede hacer que el sexo no resulte tan agradable para ella. Una mujer puede observar cambios en su vagina. A medida que envejece, su vagina se acorta y estrecha. Las paredes se tornan más delgadas y un poco más rígidas. Estos cambios no significan que no pueda disfrutar del sexo. Sin embargo, la mayoría de ellas tendrán menos lubricación vaginal. Esto puede afectar el placer sexual. A medida que avanza la edad en los hombres, la impotencia se hace más común. La impotencia es la pérdida de la habilidad para lograr y mantener una erección suficientemente rígida para tener relaciones sexuales. Hacia los 65 años, entre el 15 y el 25% de los hombres tienen este problema, al menos una de cada cuatro veces cuando practican el acto sexual. Esto puede suceder en hombres con problemas cardíacos, tensión arterial alta, o diabetes – bien sea debido a la enfermedad o a los medicamentos usados para tratarla. Un hombre puede encontrar que se demora más en lograr una erección. Es posible que su erección no sea tan firme o tan grande como antes. La cantidad de la eyaculación puede ser menor. La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente, o puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección. Algunos hombres descubren que necesitan más estimulación erótica antes del acto sexual.
¿Qué son los mitos sexuales?
Por mitos sexuales nos referimos a aquellas creencias que son tomadas como ciertas o ideales en la sexualidad humana. No tienen ningún fundamento y se basan en falsas interpretaciones o en prejuicios del funcionamiento sexual de hombres y mujeres. Incluso, en los últimos años, esto se refleja claramente en el cine, cuyas escenas de cama están creadas para ser visuales y atractivas. A la vez se cuenta como es esa relación, en un tiempo de pocos segundos. Por eso, en la mayoría, ambos tienen el orgasmo a la vez (cuestión de tiempo). Cuando estas creencias se convierten en "vox populi" y traspasan generaciones se convierten en algo extendido, lo que les da mayor fuerza como si fuesen algo cierto ("Siempre se ha dicho...", "como todo el mundo sabe..."). Poco más o menos ésta es la receta para crear un mito sexual.
Porqué son perjudiciales los mitos sexuales
Los mitos sexuales son perjudiciales porque se toman como ciertos. En algunos casos, estas falsas creencias son sobre el sexo en general y generan expectativas con respecto a la relación sexual. Expectativas que si no se cumplen, teniendo una relación sana y estupenda, se puede creer que hay problemas, volviendo al ejemplo cinematográfico, por no tener orgasmos simultáneos con la pareja. Esto puede producir, sobre todo entre las parejas jóvenes, un sentimiento de inseguridad, no sólo en la propia sexualidad, sino en la relación en sí. En las personas mayores los mitos van, por lo general, en relación a la pérdida de capacidad y deseo sexual, tanto del hombre como de la mujer.
Algunos mitos sexuales
Mito: El hombre siempre tiene ganas de tener relaciones sexuales. Realidad: Comparativa y estadísticamente, los hombres "suelen" tener la líbido por encima de la de las mujeres, pero no siempre tienen ganas. El estrés, la satisfacción sexual o incluso, en un momento dado, preferir compartir otra actividad con su pareja no es sólo normal, sino sano.
Mito: La mujer que tiene más deseo sexual que el hombre es ninfómana o el hombre es impotente. Realidad: No olvidemos que somos personas y no estadísticas. Aunque hay una tendencia, puede haber hombres sanos sexualmente cuyo deseo sea menor que el de su pareja por diferentes razones.
Mito: En la primera relación sexual es casi imposible quedarse embarazada. Realidad: El riesgo de embarazo es siempre el mismo cuando no se usan anticonceptivos y son otros baremos los que deben tenerse en cuenta.
Mito: Las relaciones sexuales durante el embarazo deben ser sin coito, ya que éste es perjudicial para el feto. Realidad: El coito es totalmente inocuo para el feto salvo prescripción médica de abstenerse por alguna razón subyacente.
Mito: Las personas de ciertas razas o países tienen mayor potencia y deseo sexual. Realidad: No existen razas ni países de hombres y mujeres más potentes. La cultura y costumbres de cada país pueden facilitar, más o menos, las relaciones sexuales, pero no crean personas más potentes o más activas sexualmente.
Ante asuntos tan polémicos como el del ejercicio de la sexualidad fuera del matrimonio, uno llega a tener la tentación de evitar tocarlos a la hora de ponerse a escribir. Sabiendo de los exaltados resquemores que genera el tema en algunos sectores de nuestra sociedad, ¿qué necesidad de meterse en camisa de once varas? Sin embargo, cuando se tiene la oportunidad de ver las largas listas de comentarios que genera un artículo como el de “Prevención del embarazo”, y leer la petición de ayuda urgente que encierran, no queda más remedio que entrarle al toro por los cuernos.
¿Qué porcentaje de los jóvenes ha tenido relaciones sexuales? ¿A qué edad comienzan? ¿Cuál es su conocimiento sobre los métodos anticonceptivos? ¿Qué tanto los usan?
Están son algunas de las preguntas que responde un ejercicio estadístico recientemente coordinado por el Centro de Investigaciones y Estudios sobre Juventud (CIEJ) para indagar sobre los procesos de incorporación de los jóvenes a la sociedad. Se trata de la Encuesta Nacional de Juventud 2005, que tuvo su primera edición en el año 2000 con el fin de “cubrir las necesidades de información de los sectores público, social y académico que trabajan con este sector de la población” , entre otros objetivos.
No hay aspecto del ser humano que despierte tanta diversidad de ideas, sentimientos y acciones como el área de la sexualidad. Se acepta la fundamentalidad de este aspecto para el ser humano, su importancia en la vida diaria, pero su discusión abierta y franca esta matizada por el concepto personal de sexualidad y por siglos de educación represiva y moralista.
Podría pensarse que dado el fácil acceso a la información y a los medios de comunicación masivos, nuestra población estaría mejor educada en sexualidad, viviría en forma mas feliz su vida de pareja, y se desarrollaría mejor en cuanto a cultura, recreación, educación y mejora de su ambiente, pero no es así. Si bien se ha avanzado en algunos aspectos, Colombia y en especial la Costa Atlántica, enfrentan situaciones verdaderamente preocupantes que en resumidas cuentas tienen que ver con la manera como nos relacionamos unos con otros. La violencia intrafamiliar, las discriminación de clase social, sexo, orientación sexual o raza, los niños y niñas trabajadores del sexo, las infecciones de SIDA, los fracasos matrimoniales, el abandono del hogar y de los hijos, el inicio prematuro de las relaciones coitales, el embarazo en adolescentes, los abusos y violaciones sexuales o la creciente demanda de abortos ilegales son solo alguno de los problemas con los que se convive.
LA SEXUALIDAD EN LOS JÓVENES
LA LIBRE EXPRESIÓN
La libertad de la libre expresión consiste en expresar lo que uno sienta, lo que le gusta, le disgusta. pero sobre todo respetar lo lo que los demás piensan por que es un derecho de todos de expresar ideas de opinar de decir cuando no estamos de acuerdo con las leyes que nos impone el gobierno y nos quedamos callados no decimos nada y por eso es que el gobierno vienen y nos " joden" con sus altos impuestos y los intereses y simplemente por que nos da miedo hablar y decir lo que pensamos y por que no estamos de acuerdo con ciertas leyes y por eso es que aquí en Colombia el gobierno hace lo que quiera con el país y con nosotros mismos por que como si alguien habla de una le quitan sus derechos de hablar, lo amenazan y muchas veces termina muerto.
por eso hay que dejar el miedo a un lado y expresarnos sin pensar en que nos pueda pasar algo. y pues como dice una frase muy conocida " es mejor perder por conocer, que perder sin haber conocido"
http://www.robertexto.com/archivo11/sexua_y_desarr.htm
http://anyi-elsexo.blogspot.com/
La sexualidad en la edad avanzada
Aparentemente, la gente quiere y necesita la cercanía de los demás. Queremos compartir nuestras ideas y sentimientos con otros y tocar y que nos toquen. El solo hecho de estar cerca físicamente es importante, pero muchos de nosotros deseamos continuar con una vida sexual activa y satisfactoria a medida que vamos envejeciendo. Sin embargo, con el tiempo la mayoría de personas descubren que necesitan más tiempo para sentirse sexualmente excitados. Esto es parte del proceso normal del envejecimiento.
¿Cuáles son los Cambios Normales?
El envejecimiento normal trae cambios físicos, tanto en los hombres como en las mujeres. Algunas veces estos cambios afectan nuestra capacidad para funcionar sexualmente y disfrutar del sexo con otra persona.Algunas mujeres disfrutan más del sexo a medida que se hacen mayores. Después de la menopausia o de una histerectomía, ya no sienten el temor de un embarazo no deseado. Se pueden sentir más libres para disfrutar del sexo. Algunas mujeres no piensan que cosas como las canas y las arrugas las hagan menos atractivas para su pareja sexual. Pero si una mujer cree que el verse joven o el tener la capacidad de dar a luz la hace más femenina, puede comenzar a preocuparle qué tan deseable es, sin importar cuál sea su edad. Eso puede hacer que el sexo no resulte tan agradable para ella.
Una mujer puede observar cambios en su vagina. A medida que envejece, su vagina se acorta y estrecha. Las paredes se tornan más delgadas y un poco más rígidas. Estos cambios no significan que no pueda disfrutar del sexo. Sin embargo, la mayoría de ellas tendrán menos lubricación vaginal. Esto puede afectar el placer sexual.
A medida que avanza la edad en los hombres, la impotencia se hace más común. La impotencia es la pérdida de la habilidad para lograr y mantener una erección suficientemente rígida para tener relaciones sexuales. Hacia los 65 años, entre el 15 y el 25% de los hombres tienen este problema, al menos una de cada cuatro veces cuando practican el acto sexual. Esto puede suceder en hombres con problemas cardíacos, tensión arterial alta, o diabetes – bien sea debido a la enfermedad o a los medicamentos usados para tratarla.
Un hombre puede encontrar que se demora más en lograr una erección. Es posible que su erección no sea tan firme o tan grande como antes. La cantidad de la eyaculación puede ser menor. La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente, o puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección. Algunos hombres descubren que necesitan más estimulación erótica antes del acto sexual.
¿Qué son los mitos sexuales?
Por mitos sexuales nos referimos a aquellas creencias que son tomadas como ciertas o ideales en la sexualidad humana. No tienen ningún fundamento y se basan en falsas interpretaciones o en prejuicios del funcionamiento sexual de hombres y mujeres.Incluso, en los últimos años, esto se refleja claramente en el cine, cuyas escenas de cama están creadas para ser visuales y atractivas. A la vez se cuenta como es esa relación, en un tiempo de pocos segundos. Por eso, en la mayoría, ambos tienen el orgasmo a la vez (cuestión de tiempo).
Cuando estas creencias se convierten en "vox populi" y traspasan generaciones se convierten en algo extendido, lo que les da mayor fuerza como si fuesen algo cierto ("Siempre se ha dicho...", "como todo el mundo sabe..."). Poco más o menos ésta es la receta para crear un mito sexual.
Porqué son perjudiciales los mitos sexuales
Los mitos sexuales son perjudiciales porque se toman como ciertos. En algunos casos, estas falsas creencias son sobre el sexo en general y generan expectativas con respecto a la relación sexual. Expectativas que si no se cumplen, teniendo una relación sana y estupenda, se puede creer que hay problemas, volviendo al ejemplo cinematográfico, por no tener orgasmos simultáneos con la pareja.Esto puede producir, sobre todo entre las parejas jóvenes, un sentimiento de inseguridad, no sólo en la propia sexualidad, sino en la relación en sí. En las personas mayores los mitos van, por lo general, en relación a la pérdida de capacidad y deseo sexual, tanto del hombre como de la mujer.
Algunos mitos sexuales
Realidad: Comparativa y estadísticamente, los hombres "suelen" tener la líbido por encima de la de las mujeres, pero no siempre tienen ganas. El estrés, la satisfacción sexual o incluso, en un momento dado, preferir compartir otra actividad con su pareja no es sólo normal, sino sano.
Realidad: No olvidemos que somos personas y no estadísticas. Aunque hay una tendencia, puede haber hombres sanos sexualmente cuyo deseo sea menor que el de su pareja por diferentes razones.
Realidad: El riesgo de embarazo es siempre el mismo cuando no se usan anticonceptivos y son otros baremos los que deben tenerse en cuenta.
Realidad: El coito es totalmente inocuo para el feto salvo prescripción médica de abstenerse por alguna razón subyacente.
Realidad: No existen razas ni países de hombres y mujeres más potentes. La cultura y costumbres de cada país pueden facilitar, más o menos, las relaciones sexuales, pero no crean personas más potentes o más activas sexualmente.
http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=2858
ALEJANDRO BERGAÑO B
Ante asuntos tan polémicos como el del ejercicio de la sexualidad fuera del matrimonio, uno llega a tener la tentación de evitar tocarlos a la hora de ponerse a escribir. Sabiendo de los exaltados resquemores que genera el tema en algunos sectores de nuestra sociedad, ¿qué necesidad de meterse en camisa de once varas? Sin embargo, cuando se tiene la oportunidad de ver las largas listas de comentarios que genera un artículo como el de “Prevención del embarazo”, y leer la petición de ayuda urgente que encierran, no queda más remedio que entrarle al toro por los cuernos.
¿Qué porcentaje de los jóvenes ha tenido relaciones sexuales? ¿A qué edad comienzan? ¿Cuál es su conocimiento sobre los métodos anticonceptivos? ¿Qué tanto los usan?
Están son algunas de las preguntas que responde un ejercicio estadístico recientemente coordinado por el Centro de Investigaciones y Estudios sobre Juventud (CIEJ) para indagar sobre los procesos de incorporación de los jóvenes a la sociedad. Se trata de la Encuesta Nacional de Juventud 2005, que tuvo su primera edición en el año 2000 con el fin de “cubrir las necesidades de información de los sectores público, social y académico que trabajan con este sector de la población” , entre otros objetivos.